¿Quién debe evaluar?

Evaluación y trabajo en equipo de docentes

Los pensamientos se completan cuando se comparten y discuten con otras personas. Entre usted y sus colegas de la escuela pueden realizar reuniones con frecuencia, mensualmente si es posible. En esa reunión cada docente lleva una situación de aprendizaje con algún alumno o alumna para discutir con sus compañeros y para que les hagan sugerencias.

Su propósito es romper con el aislamiento de los docentes, asumir la corresponsabilidad del éxito de cada estudiante de la escuela, establecer criterios compartidos y mejorar la enseñanza. No se realiza para poner notas ni calificaciones, sino para valorar, describir y comprender. El trabajo docente se dificulta porque a veces se abandona la posibilidad de escuchar ideas.

Asimismo, la Junta de evaluación puede ser un espacio ideal para tomar decisiones conjuntas acerca de los criterios para pasar de curso. Se pueden allí tratar los casos de alumnos o alumnas que pueden ser pasados de curso pero con acuerdos entre el docente actual y el docente del año escolar siguiente, entre otros aspectos.

El proceso de cada alumno y alumna debe ser parte de una cultura en la que se valoren, examinen y analicen sus trabajos. Lo ideal es que se realice con todos los alumnos y alumnas. No obstante existen grupos muy numerosos que impiden valorarlos a todos y a todas. Sugerimos que se realicen con aquellos estudiantes que más desconciertan a los y las docentes porque parecen no aprender como los demás.

Protocolo para la Junta de evaluación

La estructura que se sugiere puede ser adaptada a las necesidades de cada centro educativo. La Junta de evaluación puede estar conformada por docentes de un mismo grado o de un mismo ciclo, ya que se pueden apoyar para tomar decisiones de promoción de un grado escolar al siguiente. El espíritu de la misma es evitar dar opiniones o emitir juicios y sí observar y valorar el esfuerzo realizado del alumno o alumna.

El equipo se pone de acuerdo sobre cuáles docentes llevarán muestras de trabajos para la próxima junta. La estructura de la Junta de evaluación puede ser la siguiente:

  1. Lectura del trabajo: El o la docente selecciona algún alumno o alumna que sienta que necesita más apoyo y desea que sus colegas le hagan sugerencias. Muestra uno de los trabajos del alumno o alumna que refleje la situación que desea apoyar. Puede elegirlo de la carpeta o portafolio del alumno o la alumna o también de su cuaderno de trabajo. Si es posible, puede sacar fotocopias del mismo, o bien pasar a cada docente para que lo observe.
  2. Observación y descripción. Todos los participantes observan el trabajo y realizan una descripción de lo que observan: características del contenido del escrito, separación de las palabras, entre otros aspectos. Se trata de describir lo que se percibe; no se trata de dar juicios de valor acerca de si le gusta o no le gusta el trabajo.
  3. Planteamientos de preguntas. La descripción de los participantes es seguida del planteamiento de algunas preguntas que el moderador o moderadora puede anotar para que más adelante el o la docente que haya llevado el trabajo las responda.
  4. ¿En qué estaba trabajando el alumno o la alumna? Finalmente, el equipo de docentes trata de suponer en qué estaba trabajando el alumno o la alumna para crear el texto.
  5. Respuestas del docente. Durante toda la primera parte de la junta, el docente deberá sólo escuchar. En este momento, el docente agrega cualquier observación que quiera hacer del texto y puede responder preguntas, según le sea posible.
  6. Acciones didácticas y respuestas pedagógicas. Conjuntamente, todos los participantes consideran las acciones didácticas que podría realizar el o la docente para motivar al autor o la autora del texto.
  7. Reflexión. Al finalizar, los participantes evalúan la Junta de evaluación, consideran su satisfacción, insatisfacción y maneras de mejorar la próxima junta.
La cantidad de docentes que lleven muestras de trabajos depende del tiempo destinado para cada junta o de las necesidades de la escuela. Cada docente puede elegir algún alumno o alguna alumna cuyo proceso lo tiene desconcertado o con quien sus estrategias didácticas no hayan funcionado. También pueden compartir casos de alumnos y alumnas exitosos o que hayan tenido éxito después de las acciones acordadas en juntas de evaluaciones anteriores.

Esta estructura es una adaptación a la propuesta de D. Allen (comp.), 2004. La evaluación del aprendizaje
de los estudiantes. Paidós, Buenos Aires. Págs. 52-54.

No hay comentarios:

Publicar un comentario